Si quieres sacarle el máximo partido al ajo córtalo lo más fino que puedas.
El truco: toma un buen cuchillo y trata de la laminar el ajo en láminas lo más finas (delgadas) que puedas. También puedes trocearlo finamente en trocitos pequeños (si no lo necesitas en láminas).
Si cortas muy finamente el ajo lograrás un doble resultado:
- Eliminarás en gran medida el olor al ajo y que te repita después de comerlo (incluso aunque no le quites su corazón o parte central).
- Obtendrás un sabor más intenso y agradable a la hora de mezclarlo en crudo con otros alimentos (por ejemplo con el tomate) o si lo cocinas (por ejemplo para darle sabor al aceite en la sartén).
Os dejo un vídeo que muestra como cortar y picar un ajo a la vez correctamente: