Introducción
Es un postre helado a base de queso blanco fresco y bizcochos, exquisito y muy fácil de preparar, ideal para terminar una cena de verano.
Instrucciones
- Poner el queso en un recipiente y mezclar con las cuatro yemas, se ponen de una por vez alternando con el azúcar. Perfumar con una o dos copas de coñac (a gusto) y reservar.
- Batir las claras a punto nieve, firmes; añadir el queso con movimientos envolventes y suaves.
- Dividir en dos la crema, una parte mezclar con el cacao y aromatizar con la vainilla; reservar.
- Enmantecar una budinera y cubrir el fondo y las paredes con las vainillas o cualquier biscocho seco, embeber en coñac. Verter la crema con el cacao, nivele con una cuchara y agregue la otra crema, nivele y cubra con film transparente.
- Llevar al congelador al menos tres horas antes de servir. Desmoldar y combina super bien con una salsa de sambayón tibia o chocolate derretido con un poco de crema de leche.
Un consejo...