Una entrada rápida, barata y sencilla. Se tratan de unos tomates gratinados con jamón serrano y queso. En cuanto al queso, se puede utilizar queso parmesano, de cabra o mozarrella.
Se lavan los tomates y se cortan por la mitad. Se ponen boca abajo (piel arriba) sobre una bandeja de horno engrasada y se ponen en el horno precalentado a 200 durante unos 10 minutos. También se pueden poner debajo del grill. En este caso, se debe poner el grill a temperatura media/baja y tener mucho cuidado que no se quemen).
Cuando la piel está ya blandito, se saca la bandeja y se les de la vuelta a los medio tomates (cara pulpa arriba). Sobre estas se espolvorea orégano. Luego se coloca una loncha fina de jamón, un trozo de queso y encima de este, pimienta negra, sal y una ramita de tomillo. Se vuelven a colocar en el horno
Se sirven como primer plato. Si se utiliza queso de cabra, son igualmente deliciosos frios que calientes. Con queso parmesano o mozarrella, mejor tomarlos calientes o templados.
También sirven para acompañar como guarnición a un plato principal, por ejemplo un pescado a la plancha, o un filete de pollo a la plancha.
Comensales: 6
Tiempo: Poco (0-20')
Coste: Barato
Dificultad: Muy Fácil
Más datos:
País: España
Temporada: Todas
Edad: Todas
Picante: Nada picante
Textura: Semiblanda
Temperatura: Fríos o Calientes
Cocinado: Gratinado