Después de la irresistible provocación de Historias (ver también comentarios), hoy publico una receta que tomaba a menudo mi abuela, a la que añado mi toque personal (y también el porqué de ese toque).
Ponemos la(s) naranja(s) sobre un plato, espolvoreamos un poco de jengibre y añadimos un chorrito de aceite de oliva por encima. No hay más misterio.
También opcionalmente y si te gusta, se pueden añadir un(os) diente(s) de ajo cortados en láminas, por las mismas razones que expongo a continuación.
El porqué está en la lista de ingredientes y en las propiedades medicinales del jengibre (y también del ajo), además de resultar un plato delicioso al paladar, por eso lo de opcional para el resfriado.
Jesús
Si no te gusta la idea de comer éste plato, lo puedes beber. ¿Cómo? Haciendo un zumo de naranja y añadiendo el resto de ingredientes, pasando todo por la batidora. Como medicina natural, es excelente (los chinos lo saben bien desde antiguo). Como aperitivo, como entrada ó como postre, también.
En ambos casos puedes añadir a modo de decoración unas hojas de menta fresca (que también puedes comer).
Y si buscas algo que no se atreva a hacer ni la abuela, lo tienes aquí.
Comensales: 2
Tiempo: Poco (0-20')
Coste: Barato
Dificultad: Muy Fácil
Más datos:
Temporada: Invierno
Edad: Todas
Vegetariano: Sí
Temperatura: Frios
Cocinado: Crudo