Una pizza muy ligera ya que solo contiene patata y mozarella, pero no por ello menos rica.
Paso 1: Las patatas se cepillan para quitarles la tierra, se lavan bajo el agua del grifo y se cuecen sin pelar en una olla a presión.
Paso 2: La mozarella se corta en láminas finas. Cuando las patatas están cocidas, se pelan y se pasan por el pasapurés, recogiendo el puré en un bol.
Paso 3: Se añade la harina tamizada y una pizca de sal, y se remueven todos los ingredientes con una cuchara de madera para mezclarlos bien.
Paso 4: Se engrasa un molde con aceite y se vierte la masa de patata, igualando la superficie. Se cubre con los tomates pelados troceados, y se espolvorea con el queso de oveja rallado. Por encima se distribuye la mozarella, se espolvorea el orégano y se añade una pizca de sal y un chorrito de aceite en hilillo.
Paso 5: La pizza se pasa por el horno precalentado a 200 ºC y se deja cocer 20 min. Cuando esté bien cocida, se retira y se sirve muy caliente.
Junto con el orégano se les puede añadir albahaca o yerbas provenzales. Las especias dan un buen gusto a la pizza. Puedes sazonarla como desees.
Comensales: 4
Tiempo: Más de 60'
Coste: Medio
Dificultad: Media
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