Un clásico en la cocina con el que todo el mundo debería alguna vez atreverse es la lasaña. Seguramente la más famosa es la de carne, pero en esta ocasión le hemos dado un toque un poco diferente y hemos añadido a la berenjena como acompañante de la receta.
Para empezar debemos saltear la cebolla picada en no mucho aceite (la carne nos dará el suficiente posteriormente), y añadir cuando ya esté un poco hecha, la berenjena en trozos pequeños. Añadimos luego la carne picada, sal, pimienta y cuando coja color, añadimos un par de cucharadas de tomate natural. Dejamos que se haga todo a fuego medio.
Mientras se acaba de hacer el relleno, preparamos la bechamel y ponemos a cocer la pasta siguiendo las instrucciones del fabricante. Reservamos.
Solo nos queda montar la lasaña. Para ello ponemos en primer lugar un poco de bechamel en la base, una placa de lasaña, carne, bechamel y vamos alternado esas capas un par de veces. La última capa será de pasta y la cubrimos completamente con la bechamel.
Si nos gusta el queso, podemos rallar un poco y colocarlo por encima de la lasaña antes de meter al horno para gratinar.
Esta es una receta que podemos tener preparada con antelación (o congelada como hemos comentado antes), pues a la hora de servir, solo debemos ponerla en el horno para que se gratine. Lo ideal es servirla en la misma fuente en que se monte y con una ensalada, es un excelente menú en cualquier época del año.
Los ingredientes (4-6 personas).
Para la bechamel necesitamos: 2 cucharadas soperas de harina, medio litro de leche, sal, pimienta * y un poco de nuez moscada.
Comensales: 4
Tiempo: Medio (20'-40')
Coste: Medio
Dificultad: Media
Más datos:
Vegetariano: No
Temperatura: Calientes