Introducción
Esta sopa de mejillones con albóndigas de pescado es una sana y ligera alternativa a las sopas de pescado clásicas. Puedes usar cualquier tipo de pescado blanco, siempre que le quites bien las espinas y la piel. Una buena opción es usar bacalao desalado para las albóndigas, cuidando de añadir poca sal en este caso.
Instrucciones
- Lava bien los mejillones, quitando las barbas y eliminando los restos de conchas de la superficie. Introduce en una cazuela, tapa y dejar cocer hasta que se abran. Aparta y quita la valva que tapa el mejillón. Filtra el líquido de cocción que han soltado y reserva.
- Tritura la carne del pescado, limpia de piel y espinas. Mezcla con el pan, sin corteza y remojado en leche, un diente de ajo picado, una cucharada de perejil picado, sal, pimienta y orégano. Amasa, con las manos humedecidas, pequeñas albóndigas del tamaño de una nuez. Enharina y fríe en una sartén con un poco de aceite y un poco de sal.
- Aparte, saltea en una cacerola la cebolla y el ajo picados con una pizca de orégano y de guindillas, en un hilo de aceite. Añade el líquido de cocción de los mejillones, colado, y cuando rompa el hervor añade el azafrán, las albóndigas de pescado y deja cocer a fuego fuerte unos 3 minutos. Si ves que es poco caldo, añade un poco más de agua o caldo de pescado. Al final incorpora los mejillones y calienta el conjunto durante 1 minuto.
Un consejo...