Se trata de una antigua receta de la cocina tradicional austriaca. Todas las casas las suelen preparar en Navidades e incluso, es un típico regalo, para hacer a los amigos. Yo aunque ahora vivo en Mallorca, lo sigo haciendo porque me parece un detalle simpático.
Tamizar la harina sobre un gran bol.
Cortar la mantequilla fria en trocitos y mézclela con la mantequilla.
Añadir, el azúcar en polvo, el huevo batido y las avellanas y almendras picadas.
Lavar las manos con agua fria y amase los ingredientes hasta formar la masa.
Ponerlo en la nevera durante 1/2 h.
Luego sacarlo y forme rollos de masa del grosor del dedo gordo.
Luego cortarlos en ruedas de 1 cm., de grosor en forma de luna.
Introducir en el horno, a potencia máxima, durante 15 minutos o hasta que estén dorados.
En un bol mezclar la vainilla y los 60 gr. de azúcar restantes.
Una vez fuera del horno los pastelitos, espolvorear con esa mezcla estando todavía calientes y déjelos enfriar. Así se queda pegado el azúcar y la canela.
Además de servirlas con té o café, estas galletas también están buenas para acompañar a una ración de helado o sorbete.
Comensales: 10
Tiempo: Más de 60'
Coste: Medio
Dificultad: Media
Más datos:
Utensilios
País: Austria
Temporada: Navidad
Edad: Familiar
Picante: Nada picante
Vegetariano: Sí
Textura: Dura
Temperatura: Frios
Cocinado: Horno/Asado