Por fin he logrado que mi hijo coma espinacas (¡aunque él no lo sepa!). Esta salsa es suave y cremosa, lleva queso parmesano y nuez moscada para disimular el sabor de las espinacas, y combina bien con cualquier tipo de pasta.
Se hirven las espinacas en muy poca agua durante 5 minutos. Se escurren y se reservan 2 cucharadas del caldo que se ha formado durante la cocción
Se pone la mantequilla en un cazo al fuego moderado y cuando esté fundida se incorpora la harina. Se remueve al fuego lento durante un minuto y luego incorporar poco a poco la leche, removiendo todo el tiempo. Se sube el fuego y cuando se rompa a hervir, se baja al mínimo durante 2 minutos.
A la salsa se le echan las dos cucharadas de caldo de las espinacas, el queso parmesano y la nuez moscada. Se remueve muy bien hasta que esté fundido el queso.
Se titura las espinacas en la batidora para hacer un puré. Se echa este puré de espinacas en la salsa y se remueve todo. Se añade sal y pimienta según gusto.
Se sirve con cualquier tipo de pasta y con un poco de queso parmesano rallado.
Si a tus hijos no les gustan las verduras, sobre todo las verduras de hoja verde, inventa un nombre divertido para este plato de pasta, para evitar sospechas. Por ejemplo "Pasta de Shrek" (por el color verde).
Comensales: 2
Tiempo: Poco (0-20')
Coste: Barato
Dificultad: Fácil
Más datos:
País: España
Temporada: Todas
Edad: Niños
Picante: Nada picante
Vegetariano: Sí
Textura: Semiblanda
Temperatura: Calientes
Cocinado: Cocido/Hervido
Salsa:
Sí