Es una sopa muy apetecible los días de invierno y en verano es muy sufrida por lo fácil y rápida de hacer
Sin quitar la piel, hacer un corte en cada uno de los ajos y dorarlos en una cucharada y media de aceite con un poquito de sal.
Cuando los ajos esten dorados, añadir un litro de agua y dejarla hervir unos minutos. Cuando las pieles del ajo comiencen a flotar, retirarlas ya que ya habrán soltado todo su sabor.
Añadir el pan cortado a trocitos.
Aparte, separar las yemas de las claras y poner una yema en cada plato donde se va a servir la sopa. A continuación, añadir las claras al agua y remover con una cuchara de palo para que cuaje en hebras.
Añadir un chorrito de aceite crudo y rectificar de sal.
Cuando comprobemos que el caldo tiene sabor, servir en cada plato y remover la yema para darle un poquito de color.
El aceite crudo le da un 'toque' especial de sabor.
ingredientes para dos personas:
.
Comensales: 2
Tiempo: Poco (0-20')
Coste: Barato
Dificultad: Muy Fácil
Más datos:
Utensilios
Salud: Bajo colesterol
Región: Levante
País: España
Temporada: Otoño-Invierno
Edad: Adultos
Picante: Poco picante
Vegetariano: Sí
Textura: Líquida
Temperatura: Calientes
Cocinado: Cocido/Hervido