Introducción
Este delicioso helado es muy común en Inglaterra donde se hacen con frecuencia recetas con avellanas (yogur de avellana también se toma mucho). Se puede servir con un chorrito de miel líquida, con salsa de chocolate o con frutas del bosque.
Instrucciones
- Calentar el horno a 150ºC
- Combinar la nata y la leche en una cacerola grande. Añadir la cápsula de vainilla entera. Poner la cacerola sobre un fuego moderado hasta que se rompa a hervir. Retirar, tapar y dejar reposar
- Batir las yemas en un bol. Añadir el azúcar y seguir batiendo hasta que logre una textura espesa y un color clarito.
- Incorporar a esta mezcla la leche de la cacerola y remover con una cuchara de madera. Echar la mezcla a la cacerola, devolverla cacerola al fuego, bajándolo al mínimo. Con la misma cuchara de madera, remover lentamente sin parar mientras se caliente la mezcla, mientras empieza a espesarse. Remover pintando el número ocho, siempre con el fuego al mínimo. Sabemos que está suficientemente espesa cuando al meter y sacar la cuchara, si al frotarla con el dedo la parte de la cuchara que hemos submergido, dejamos una línea clara en la mezcla que se ha pegado a ella
- Cuando ocurre eso, apagar el fuego, retirar del fuego, vertir en un bol y dejar enfriar
- Mientras, colocar las avellanas en una fuente de horno, y asar en el horno durante 20 minutos, dandoles la vuelta a la mitad del tiempo. Retirar y dejar enfriar. Luego machacarlas en un motero (o batidora, pero no demasiado finas). Otra forma más básica de machacarlas es ponerllas en una bolsa de plástico y pegar esta con un martillo u otro objeto similar.
- Una vez completamente fria, poner la mezcla en un recipiente de plástico, añadir las avellanas machacadas y remover bien. Meter el recipiente, tapaco, en el congelador.
- A la hora sacarlo, destapar y remover. Volver a meterlo en el congelador y así dos veces, para que esté un mínimo de 3 horas.
Un consejo...
Es mejor conservar helado casero no más de 3-4 días en el congelador. Los helados comerciales llevan todo tipo de productos químicos y otros ingredientes poco deseables que hacen que se conservan mucho mejor su sabor y texturas. No así el helado casero.