Una pizza buenísima con sabor mediterráneo, para tomar en cualquier momento tanto fría como caliente.
Paso 1: La sémola se amasa con la masa de pan, incorporando 2 cucharadas de aceite. Se envuelve la masa en un paño y se deja reposar en un lugar cálido 30 min.
Paso 2: A continuación, se engrasa un molde con aceite, se pone la masa en el centro y se extiende con las manos cubriendo el fondo y las paredes del molde, formando una especie de reborde alrededor.
Paso 3: Se pela las cebollas, se lavan y se cortan en rodajas finas. Se desala las anchoas bajo el agua del grifo, se les quita la espina y se cortan en trocitos.
Paso 4: En una cacerola se calienta el resto del aceite y se sofríe la cebolla. Se añade el tomate, una pizca de sal, una pizca de pimienta recién molida y la albahaca picada.
Paso 5: La cacerola se pone a cocer a fuego lento, hasta obtener una salsa no muy densa. Se añade las anchoas, se apaga el fuego y se remueve un poco la salsa, que se vierte encima de la masa. Se decora con las aceitunas negras y la pizza se para por el horno precalentado a 220 ºC.
Paso 6: Al cabo de unos 30 min. o cuando la masa este bien cocida, se retira del horno y se sirve.
A la pizza también se le puede añadir unos trocitos de mojama, para seguir manteniendo su sabor mediterráneo pero mas sustanciosa.
Comensales: 4
Tiempo: Más de 60'
Coste: Medio
Dificultad: Media
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