Introducción
Un desayuno o un brunch, para un día especial. No aptas para personas con problema de peso o de azúcar.
Instrucciones
- Se pone en un bol los 3 huevos y se baten. A continuación se añade la leche y se mezcla muy bien
- Se empapan las rodajas de pan en la mezcla de huevo y leche. Es conveniente hacerlo una por una (o dos por dos), para que no se peguen. Y hay que hacerlo rápido, para que no se deshaga el pan.
- Se calienta la mantequilla en una sartén. Una vez esté completamente fundida y muy caliente, se reparte por toda la sarten y se añade la rodaja (o las dos rodajas). Cuando esté dorado el lado que se está haciendo, se le da la vuelta a la tostada y se hace el otro lado. Cuando estén hechos ambos lados, se quitan las rodajas y se colocan en un plato que se conserva en el horno a unas 100º para que no se enfrién mientras hacemos el resto.
- Una vez hechas todas, se polvorea con azúcar y canela. Se sirve caliente.
Un consejo...
Estas tostadas están deliciosas servidas con unas rodajas de beicon o jamón serrano crujientes, hechas a la plancha. Y si queremos rematar este festival de calorías con un chorrito de sirope de savia, pues mejor todavía.