Alimentos | Vitamina E

Vitamina E / Tocoferol

Vitamina E

Es una vitamina liposoluble (se disuelven en las grasas, por lo tanto se encuentran asociadas a las grasas de la

dieta, y se depositan en las grasas de nuestro organismo) que existe en ocho diferentes formas. Cada forma posee su propia actividad biológica la cual es medida por la potencia o uso funcional en el cuerpo. Alfa-tocoferol (a-tocoferol) es el nombre de la forma de Vitamina E más activa en los humanos. Es también un poderoso antioxidante biológico. La Vitamina E en suplementos es generalmente vendida como alfa-tocoferil acetato, una forma que protege su capacidad para funcionar como un abtioxidante. La forma sintética es etiquetada "D, L" mientras que la forma natural es etiquetada "D". La forma sintética solo es la mitad de activa que la forma natural (1).

Los antioxidantes, tales como la vitamina E, actuan para proteger las células contra los efectos de los radicales libres, los cuales son potencialmente dañinos. Los radicales libres pueden dañar las células y contribuir al desarrollo de enfermedades cardiovasculares y cáncer. Estudios que se están llevando a cabo para determinar si la Vitamina E, a través de su habilidad para limitar la producción de radicales libres, podrían ayudar a prevenir o retrasar el desarrollo de estas enfermedades crónicas. La Vitamina E también se ha demostrado que juega un papel en la función del sistema inmunológico, en la reparación de ADN, y otros proceso del metabolismo.

¿Qué alimentos contienen Vitamina E?


Aceites vegetales, frutos secos, vegetales de hoja verde, cereales enriquecidos son algunas de las fuentes más comunes de Vitamina E, Recomendamos consultar la amplia lista del U.S. Department of Agriculture, Agricultural Research Service que identifica los contenidos de alfa tocoferol para cuantificar las variaciones de actividad biológica de diferentes formas de vitamina E.

Los interesados en indentificar alimentos fáciles de conseguir en España deben dirigir su atención a los aceites vegetales (oliva, girasol, soja) frutos secos (pipas, almendras ...), legumbres y cereales. El aceite de germen de trigo es muy rico en vitamina E. En general productos como el maíz, semillas (legumbres), aceitunas, espinacas (y demás hortalizas de hoja verde), los espárragos, el aguacate...

Vitamina E y enfermedades cardiovasculares

Investigaciones preliminares han conducido a una amplia creencia de que la Vitamina E puede ayudar a prevenir o retrasar enfermedades coronarias (2). Los investigadores ha detectado que cambios oxidativos en el colesterol LDL (llamado frecuentemente colesterol "malo") promueve las obstrucciones (arterosclerosis) en las arterias coronarias que pueden conducir a los ataques del corazón. La vitamina E puede ayudar a prevenir o retrasar enfermedad cardíaca coronaria limitando la oxidación del LDL-colesterol (3).

La vitamina E también puede ayudar a prevenir la formación de los coágulos de la sangre, que podrían conducir a un ataque del corazón. Los estudios de observación han asociado índices más bajos de la enfermedad cardíaca a la ingesta más alta de vitamina E. Un estudio de aproximadamente 90.000 enfermeras sugirió que la incidencia de la enfermedad cardíaca fuera el 30% a el 40% más baja entre enfermeras con ingesta más alta de vitamina E en la dieta y en suplementos. Los investigadores encontraron que la ventaja evidente fue asociada principalmente a la toma de vitamina E en suplementos dietéticos. La ingesta de la vitamina E en alimentos no fue asociada a la reducción significativa del riesgo cardiaco (4). Una revisión en 1994 de 5.133 hombres y mujeres finlandeses de entre 30-69 años también sugirió que la ingestión dietética creciente de la vitamina E estaba asociada a una mortalidad disminuida de la enfermedad cardíaca (5).

Aunque estas observaciones son prometedoras, algunos otros estudios se cuestionan la eficacia de los suplementos de la vitamina E en la prevención de la enfermedad cardíaca. El estudio The Heart Outcomes Prevention Evaluation (HOPE) siguió la pista a casi 10.000 pacientes durante 4,5 años que estaban bajo alto riesgo de un ataque al corazón [6]. En este estudio de la intervención los individuos que recibieron diariamente magnesio 265 (400 IU) con vitamina E no experimentaron perceptiblemente diferencias en sus comportamientos cardiovasculares comparados con los recibieron un placebo (píldora del azúcar). Los investigadores sugirieron que era inverosímil que el suplemento de la vitamina E proporcionara alguna protección contra enfermedad cardiovascular en el estudio HOPE citado. No obstante, este estudio continua, con la meta de determinar si una duración más larga de la intervención con suplementos de la vitamina E proporcionará alguna protección contra enfermedad cardiovascular.

Vitamina E y cáncer

Se cree que los antioxidantescomo la vitamina E pueden ayudar a proteger las membranas de la células contra los efectos perjudiciales de los radicales libres, que pueden contribuir al desarrollo de enfermedades crónicas tales como cáncer. La vitamina E también puede bloquear la formación de las nitrosaminas, que son agentes cancerígenos formados en el estómago de los nitritos consumidos en la dieta. También puede proteger contra el desarrollo de cánceres realzando la función inmune [7]. Desafortunadamente, los ensayos y los exámenes humanos que han intentado asociar la ingesta de la vitamina E en la incidencia del cáncer han sido generalmente poco concluyentes.

Una cierta evidencia asocia una ingesta más alta de vitamina E con una incidencia menor de cáncer próstata y del cáncer de pecho [8]. Sin embargo, una análisis del efecto de factores dietéticos, incluyendo la vitamina E, en la incidencia del cáncer de pecho postmenopausal sobre 18.000 mujeres del estado de Nueva York no asoció una mayor ingesta de vitamina E con un riesgo reducido de desarrollar el cáncer de pecho [9].

Un estudio con mujeres en Iowa proporcionó evidencia de que una ingestión dietética creciente de la vitamina E podía disminuir el riesgo del cáncer en dos puntos, especialmente en mujeres de menos de 65 años de la edad [10]. Por otra parte, un estudio de 87.998 mujeres del Nurses' Health Study y de 47.344 varones del estudio Health Professionals Follow-up Study no pudo apoyar la teoría de que una ingestión dietética creciente de la vitamina E puede disminuir el riesgo del cáncer en dos puntos.

The American Cancer Society presentó recientemente los resultados de un estudio a largo plazo que evaluó el efecto del uso regular de la vitamina C y la vitamina E en la mortalidad del cáncer de la vejiga en casi 1.000.000 adultos en los E.E.U.U.. El estudio, llevado a cabo entre los años 1982 a 1998, encontró que los individuos que consumieron regularmente un suplemento de la vitamina E por más de 10 años tenían un riesgo reducido de la muerte de cáncer de la vejiga. No se consideró ninguna ventaja respecto de los suplementos de la vitamina C.

Por el momento, los investigadores cuentan con una evidencia limitada y esperan que nuevas investigaciones puedan dar más luz.

Vitamin E y cataratas


Las cataratas son crecimientos anormales en la lente del ojo. Estos crecimientos nublan la visión. También aumentan el riesgo de inhabilidad y de la ceguera en adultos mayores. Se está estudiando si los antioxidantes pueden ayudar a prevenir o retrasar el crecimiento de las cataratas. Los estudios han encontrado que la claridad de la lente, que se utiliza para diagnosticar cataratas, era mejor en usuarios regulares de suplementos de vitamina E y en personas con niveles más altos en la sangre de la vitamina E [11].

Un estudio de fumadores masculinos de mediana edad, sin embargo, no demostró ningún efecto de los suplementos de la vitamina E en la incidencia de la formación de las cataratas [12]. Los efectos de fumar, un factor de riesgo importante para las cataratas, pueden haber eliminado cualquier ventaja potencial de la vitamina E, pero los resultados contradictorios también indican una necesidad de otros estudios antes de que los investigadores puedan recomendar con confianza la vitamina adicional E para la prevención de cataratas.

Para más información, recomendamos la fuente de esta página:

http://ods.od.nih.gov/factsheets/vitamine.asp



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